El vigente Protocolo de mediación familiar intrajudicial tiene su origen en el Protocolo del CGPJ de mayo de 2008, que partió de la experiencia positiva realizada desde el año 2006 en juzgados de familia de cinco ciudades españolas, y cuyo objeto era implantar la mediación familiar intrajudicial en aquellos juzgados y tribunales en los que se tramitan los procesos de familia.