El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha condenado a la Consejería de Sanidad a indemnizar a un paciente intervenido de cataratas en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca por un error en la lente que le fue implantada, con un defecto de graduación de 8 dioptrías que le hacía tener una visión opaca y le obligaba a someterse a una nueva operación o a seguir utilizando gafas.