El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha rechazado conceder la incapacidad absoluta a una técnico de laboratorio sanitario que padece un trastorno distímico (depresión leve permanente). Ratifica así la decisión del Juzgado de lo Social 3 de Albacete que consideró a la demandante afecta a una incapacidad total derivada de un accidente no laboral reconocida en 2007 en cuyo informe médico describía un trastorno ansioso-depresivo y una pérdida importante de funcionalidad de la mano derecha.