La Sección Tercera de la AP de Valencia ha condenado a cuatro años de prisión por un delito continuado de estafa, agravado por el abuso de relaciones personales y para el que aprecia la circunstancia agravante de reincidencia, a una mujer que engañó a una amiga de la infancia al hacerse pasar por abogada para tramitarle su proceso de divorcio.