Las familias y empresas que se declararon en concurso de acreedores (suspensión de pagos y quiebras) ante la imposibilidad de afrontar sus pagos y deudas sumaron 6.718 en 2020, cifra un 13,6 inferior a la de 2019. No obstante, en el último cuarto del año pasado, el número de deudores concursados se disparó casi un 45 en relación al trimestre anterior.