El histórico desplome económico provocado en Europa por la Gran Reclusión se ha traducido en la pérdida de alrededor de 5,5 millones de empleos en la Unión Europea en el segundo trimestre, de los que 4,5 millones correspondieron a la zona euro, lo que representa una caída récord de la ocupación entre los Veintisiete del 2,6 y del 2,8 entre los Diecinueve respecto de los tres meses anteriores, las mayores de toda la serie histórica, según los datos ajustados estacionalmente de Eurostat.