La sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha anulado el testamento de una mujer ingresada en una residencia por considerar que, a pesar de no estar incapacitada judicialmente cuando lo firmó, tenía “gravemente afectada su capacidad mental”. El tribunal, además, destaca que era “una persona sumamente sugestionable”, que no comprendía “el alcance de sus actos” y que tenía “mermada su inteligencia y voluntad”. La Audiencia, de esta forma, ha estimado el recurso presentado por la hermana de la octogenaria frente a la sentencia de primera instancia que validó el testamento que realizó a favor de un carpintero que le había hecho trabajos en casa y de su esposa.

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