Los contribuyentes que obtengan rentas brutas anuales de entre 21.000 y 28.500 euros, y sólo en algunos supuestos familiares concretos, verán reducidas sus retenciones del IRPF en sus nóminas a partir del 1 de enero de 2023, como consecuencia de un ajuste derivado de la rebaja del impuesto anunciada por el Gobierno para los ingresos de hasta 21.000 euros, de acuerdo con los cálculos realizados por los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).