El segundo trimestre de 2020, el más afectado por las consecuencias de la crisis sanitaria del COVID-19, muestra una importante disminución interanual en la mayor parte de los indicadores que miden la actividad de los órganos judiciales en la lucha contra la violencia de género: las denuncias (34.576) se redujeron un 14,62 ; el número de mujeres víctimas (33.338) descendió un 13,91 ; la solicitud de órdenes de protección (10.124) bajó un 14,8 ; y el total de sentencias dictadas (5.344) fueron un 59,67 menos.