El TSJ del País Vasco confirma la sentencia del Juzgado de lo Social número 3 de Donostia-San Sebastián que consideró procedente el despido de una auxiliar asistencial de una residencia de Gipuzkoa por consentir que un compañero administrara en su presencia a una usuaria un tranquilizante que no tenía pautado y hacerlo sin consultar, ninguno de los dos, con el personal sanitario.