El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha desestimado el recurso de una empleada de charcutería que solicitó la incapacidad permanente por sufrir ansiedad y otras patologías funcionales. El juzgado Social 5 de Oviedo había ratificado la negativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social porque las lesiones de la demandante no tenían un grado suficiente de disminución de su capacidad para trabajar.