La respuesta adecuada a las necesidades y expectativas de las personas, situándolas en el centro de la organización, o la redefinición de los espacios físicos para potenciar la creatividad y mantener la conexión de los equipos son algunas de las «claves» para la adopción «eficaz y sostenible» del modelo híbrido de trabajo, según un estudio elaborado por el Instituto de Innovación Social de Esade, en colaboración con la empresa especializada en servicios de facilities ISS.