La situación actual, caracterizada por los efectos nefastos de la COVID-19 en las empresas, ha propiciado que éstas tengan que llevar a cabo una revisión de sus modelos de negocio, de sus alianzas estratégicas y de las posibilidades de colaboración empresarial –como las combinaciones de negocio–, que les permita una mayor profesionalización en los mecanismos de su gobierno corporativo con el objeto de obtener una ventaja competitiva y estar en una mejor posición para optar a los fondos europeos.