El Gobierno prevé acometer una «profunda» revisión de las figuras fiscales e impulsar una reforma fiscal para garantizar la tributación de las grandes empresas, limitando las exenciones por participación en otras sociedades y reduciendo el tipo de gravamen para las pymes, al tiempo que avanzará en fiscalidad verde. También se marca el objetivo de atajar la precariedad laboral priorizando la contratación indefinida.